Forajidos

Me pregunté esa noche, como me preguntaría muchas noches después de esa, si había tomado la decisión correcta. El cigarrillo me quemaba sobre la punta de los dedos, así que decidí darle otra pitada antes de tirarlo. De fondo sonaba música clásica, lo cual para alguien que había crecido cantando Chayanne a todo pulmón, parecía un despropósito. Algo así como ver un zapato 35 en un pie 40. La mona se viste de seda, y todo eso. Pero lo miraba a lo lejos, y algo en mí se despertaba. Quería que me entraba el maldito zapato. A pesar que la … Continúa leyendo Forajidos

2.

La siento venir como quién escucha pasos lejanos, y me corta el aire antes de poder respirar. La siento aflorar surge de mí como un llanto, no pide permiso ni se deja intimidar. Me aletarga su presencia, siento los pensamientos morir pero no puedo salvarlos del purgatorio. Se hace eco de mi voz, carne de mi cuerpo y me pide vivir dentro del mismo aire. El espacio entre nosotras se reduce, casi inexistente, me pide latir más que mi corazón me pide que me desvanezca. Le cedo el escenario, Le dejo ser, que se vuelva carne de mi carne, que … Continúa leyendo 2.

Fin

Me gustan tus ojos, dijiste. Yo los cerré. Déjame verlos. Los abrí. Me sorprenden siempre, cambian de color. Los volví a cerrar. Los besaste así, porque no podías de otra forma. ‘Son solo ojos, como los tuyos, como los de cualquiera’ No, dijiste. Los tuyos son especiales. Quise creerte. Quisiste que te crea. Fingimos creernos. Pero a la larga, yo cerre los ojos. Y vos, vos no me pediste que los volviera a abrir. Continúa leyendo Fin