2.

La siento venir como quién escucha pasos lejanos, y me corta el aire antes de poder respirar. La siento aflorar surge de mí como un llanto, no pide permiso ni se deja intimidar. Me aletarga su presencia, siento los pensamientos morir pero no puedo salvarlos del purgatorio. Se hace eco de mi voz, carne de mi cuerpo y me pide vivir dentro del mismo aire. El espacio entre nosotras se reduce, casi inexistente, me pide latir más que mi corazón me pide que me desvanezca. Le cedo el escenario, Le dejo ser, que se vuelva carne de mi carne, que … Continúa leyendo 2.

Fin

Me gustan tus ojos, dijiste. Yo los cerré. Déjame verlos. Los abrí. Me sorprenden siempre, cambian de color. Los volví a cerrar. Los besaste así, porque no podías de otra forma. ‘Son solo ojos, como los tuyos, como los de cualquiera’ No, dijiste. Los tuyos son especiales. Quise creerte. Quisiste que te crea. Fingimos creernos. Pero a la larga, yo cerre los ojos. Y vos, vos no me pediste que los volviera a abrir. Continúa leyendo Fin